entre cielo y tierra busca destino a consecuencia...
como esperando algo, como esperando a Nada.
¿Qué hay ahí? ¿Que hay más allá? ¡¿Qué! ¡¿Qué?!
El animal perdido no consigue entender,
no consigue descubrir. Se conforma con inventar, con creer.
Recrea escenas y cubre pecados de buena fe,
alimenta su karma con sufrimiento inventado, por inventar.
¿Por qué? ¡¿Para qué?!
(¿Para verse reflejado en un estanque y tocarse,
tocarse para deformar su rostro en ondas engañosas?)
Y su fragilidad sigue ahí, atormentándolo:
"¿Por qué no me protegen?, ¿por qué no están?"
¿Por qué no te levantas del sueño ensangrentado,
recoges tus pulmones y dejas de llorar de una buena vez?
Entonces oye por primera vez la resonancia primordial del humano.
Entonces reflexiona en vez de ver, y se encuentra.
Se encuentra con él, con el que fue animal hasta que sus oídos se abrieron.
Sus garras se retraen en pensamientos dolorosos,
sus colmillos se derriten aguados y... ¡por fin!,
por fin sus ojos dejan que la realidad baile frente a él.
Abraza su alma para convertirla en metáfora y se lanza al abismo.
Ese del que no se puede escapar...
no cuando ya eres conciente de que no te tienes.
Hace tiempo que no escribía. El de la foto es mi perro.
Sería... saludos =)
Sería... saludos =)
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