domingo, 6 de junio de 2010

Respirar


Despertó, reconoció el lugar y contempló el cadáver invisible del sueño más real que tuvo jamás.

- ¡Mamá, mamá despierta! ¡Mamá, soñé que respiraba!- Gritaba emocionado con una sonrisa en la cara. - ¡Soñé que respiraba, y era increíble!

Despertó, miró a su hijo y se preparó para dar el mini-discurso que tenía preparado para emergencias.

- Hijo, solo son sueños. Deberías conformarte con la realidad, la gente que no se conforma con lo que tiene no es feliz. Tienes que ver el lado bueno de tu vida y dejar de soñar.- Terminó exhibiendo sus desgastados dientes en una sonrisa, convencida de que su hijo no volvería a presentar síntomas de esperanza en el futuro.

Ese día ambos se hundieron un poco más en su lago personal de miseria. Por lo menos era seguro.