Buenas tardes ¿Quién soy? Eso no tiene importancia, lo relevante aquí, es que hoy, les vengo a mostrar el lado B de muchas novelas románticas.
Imagínense la siguiente situación, un hombre, exitoso, rico y apuesto, está enamorado de la mucama del hotel en el que se hospeda. Esta muchacha es de bajos recursos, con padres que casi nunca están en casa, acostumbrada a trabajar desde pequeña y sin esperanza alguna de un futuro brillante.
Como ya sabrán, la mayoría de la gente amará este amor, pues les parece romántico. Ese amor imposible, que en la vida real, sin duda no se daría jamás. Los lectores aman esas escenas melosas, cargadas de palabras de amor y dulces besos, escenas que con tan solo verlas, te hacen salir caries.
Todo parece ser perfecto en este mundo rosa, hasta que sucede el conflicto, aparece otra mujer, que por instinto de proteger el amor entre los personajes principales, genera un odio en los lectores. Esa odiada mujer, tiene un perfil básico, que no cambiará nunca, tiene dinero, es sensual, y manipula a nuestro joven de alguna forma, casi siempre con un “¡pero yo te amo!” o un “lo siento, pero haré lo que sea necesario por tu amor”, en conclusión, ella está muy enamorada de nuestro personaje principal.
Bueno, cuando esta mujer “x” aparece en nuestra historia, de una forma u otra, consigue una relación con el hombre de la trama. Ya sea porque lo engañó, porque lo sedujo, porque lo extorsiona o porque fuerzas externas los obligan. Por ejemplo, un matrimonio arreglado.
Al enterarse nuestra protagonista, entra en una fase de depresión, pero, luego, tras meditarlo, o bien por consejo de un amigo, se da cuenta de que no hay nada que le importe más en este mundo que el amor que hay o había (dependiendo del caso), entre ellos dos.
Así, por suerte del destino y por un estúpido, irreal y sobreactuado momento, nuestros personajes vuelven a ser felices por siempre, hay entramos nosotros.
¿Cómo creen ustedes que se siente luego de esto la mujer “x”?
¿Acaso, por ser la “otra” no caerá en una depresión? ¿No sentirá lo que sintió nuestra joven mucama cuando perdió ella a su verdadero amor?
Sí, todos lloraban o se entristecían por la pobre muchacha a quien le robaron su amor, pero ¿acaso no le acaba de suceder lo mismo a esta mujer “x”?
Bueno, esto es básicamente un texto para reflexionar sobre porqué no nos sentimos mal por ella, les sugiero, que si leen esto, me dejen un comentario con su opinión sobre lo que les acabo de decir. Nos veremos luego, adiós.
Fernanda G.
Me parece que es una invitación interesante, a pensar por qué no tenemos empatía con ciertos personajes y sí con otros, porqué vemos los acontecimientos de cierta forma y no de otra y por qué, finalmente, tomamos el camino más sencillo en una situación estereotipada. También me pregunto estas cosa.
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