He aquí algo que muchos hacen que es recomendar.
Pero no será cualquier recomendación, esta es sobre mis libros favoritos que yo se que les gustaran.
He aquí el primer libro:
Orgullo y Prejuicio
Este primer texto es parte de la novela rosa. Trata de una joven del S.XIX de “pocos recursos” que se enamora de un joven perteneciente a la elite de la época.
Aun que esta historia, es la típica del romance que supera todos los problemas. Lo interesante es su argumento en particular sobre el conflicto, o sea, en particular el conflicto es el orgullo de los dos amantes y el prejuicio de su entorno que lo llevan a ciertas situaciones a que lo lleva a ser un buen libro.
Se los recomiendo a todo buen lector que sabe apreciar buenos conflictos entre dos amantes.
Y para los más flojos este libro ya tiene su película, aunque siempre es mejor leer, que ver las películas.
El Segundo texto es: Asesinato en el Canadian express
Este libro es de lo policial, aunque este libro tuve que leerlo para el colegio (¬¬). Es muy bueno de echo se mereció que se lo recomiende.
El libro habla de un joven canadiense de Winnipeg que viajaba a Vancouver a visitar a unos familiares. Este joven de 14 años anhelaba ser un detective famoso, cuando se le presenta su oportunidad, un asesinato que ocurre en este tren denominado Canadian Express.
Este libro recibe un PLUS (+) ya que sus aventuras son muy buenas. SI lee este libro y le gusta lea sus otras aventuras que son Terror en Winnipeg y Pesadilla en Vancouver.
El tercer libro es: LA Saga del Señor de los Anillos
La saga del Señor de los anillos por J.R.R. Tolkien. Aunque muchos de ustedes habrán visto las películas yo le recomiendo la lectura.
Aunque los libros son demasiados largos, yo les digo que vale la pena leerlos, ya que para los buenos lectores verán y apreciaran a un buen escritor como lo es Tolkien. Disfrutaran con la narración de este libro.
También para los que averigüen la vida del autor, se darán cuenta todos las experiencias de el a través de su libro.
Y un PLUS es para su redacción, insisto es muy bueno a mi me fascino, y a ustedes yo creo que también
EL cuarto libro es: La fuerz de Sheccid
Este libro es de auto-ayuda aunque combinado con una fantástica temática de amor.
Este libro trata sobre un joven que vive muchos conflictos adolescentes, el principal es la lucha de mostrarle sus sentimientos a una chica a la que llama Sheccid (señora en árabe).
Aunque también la idea que presenta el autor es que mientras este joven tiene estos conflictos da a conocer las reglas de una vida sana y prospera a la que llama Fuerza de Sheccid.
En este espacio, dejaremos nuestros escritos personales, opiniones y nuestras recomendaciones de lectura para que todos puedan leerlas.
sábado, 24 de julio de 2010
Artemis Fowl

Artemis Fowl, por Eoin Colfer, es el mejor libro que he tenido el agrado de leer, tiene una temática maravillosa y muy entretenida.
La historia transcurre la mayor parte del tiempo en Irlanda, lugar en el que vive nuestro pequeño Artemis. Este es cuidado todo el tiempo por su guarda espaldas Mayordomo, este lo trata como a si hijo, pero sin dejar de lado que su rol es ser su sirviente. A medida que transcurre la historia, notaremos que nuestro lindo protagonista, es un muchacho muy inteligente, y con capacidades aptas para todo lo que no este relacionado con el deporte.
Artemis desciende de una familia de ladrones, su madre tiene problemas mentales, y su padre desapareció, en conclusión, el pobre se hace cargo de lo que quiere, generalmente pidiéndoselo a mayordomo.
Artemis descubre mediante un libro, que las criaturas mágicas existen y planea encontrarlas para quitarles su oro, como notaran más adelante, Artemis esta, por decirlo así, obsesionado con el oro, de hecho el lema de su familia es:
“ Aurum Potestas Est”
Lo que significa: “El oro es poder”, este lema lo tenía su padre, el cual no ve hace muchos años.
Retomando el tema, cuando Artemis descubre a las criaturas mágicas, logra secuestrar una elfa, para ser mas exactos, la capitana Holly, una parte importante en la saga de estos libros.
Ella tiene a Potrillo, un centauro como mejor amigo, y a su superior el comandante Remo hostigándola todo el tiempo.
La trama del primer libro es que Artemis chantajea a las criaturas mágicas y estas se comienzan a defender. Lo ponen en situaciones, que siendo un humano común y corriente, no lograría sobrellevar, pero ese es el punto, nuestro protagonista, no es un ser humano común y corriente, es Artemis Fowl y no hay nada que este no pueda superar sin un poco de ayuda de su guardas espaldas y las criaturas mágicas.
En conclusión es un libro lleno de aventura, misterio y situaciones complicadas, sin duda, un libro que al comenzar a leer, no te detendrás.
PD: si alguien lo quiere leer, pídamelo, tengo casi toda la saga (menos el ultimo T-T waa lo quiero!)
El lado B de un amor irreal.
Buenas tardes ¿Quién soy? Eso no tiene importancia, lo relevante aquí, es que hoy, les vengo a mostrar el lado B de muchas novelas románticas.
Imagínense la siguiente situación, un hombre, exitoso, rico y apuesto, está enamorado de la mucama del hotel en el que se hospeda. Esta muchacha es de bajos recursos, con padres que casi nunca están en casa, acostumbrada a trabajar desde pequeña y sin esperanza alguna de un futuro brillante.
Como ya sabrán, la mayoría de la gente amará este amor, pues les parece romántico. Ese amor imposible, que en la vida real, sin duda no se daría jamás. Los lectores aman esas escenas melosas, cargadas de palabras de amor y dulces besos, escenas que con tan solo verlas, te hacen salir caries.
Todo parece ser perfecto en este mundo rosa, hasta que sucede el conflicto, aparece otra mujer, que por instinto de proteger el amor entre los personajes principales, genera un odio en los lectores. Esa odiada mujer, tiene un perfil básico, que no cambiará nunca, tiene dinero, es sensual, y manipula a nuestro joven de alguna forma, casi siempre con un “¡pero yo te amo!” o un “lo siento, pero haré lo que sea necesario por tu amor”, en conclusión, ella está muy enamorada de nuestro personaje principal.
Bueno, cuando esta mujer “x” aparece en nuestra historia, de una forma u otra, consigue una relación con el hombre de la trama. Ya sea porque lo engañó, porque lo sedujo, porque lo extorsiona o porque fuerzas externas los obligan. Por ejemplo, un matrimonio arreglado.
Al enterarse nuestra protagonista, entra en una fase de depresión, pero, luego, tras meditarlo, o bien por consejo de un amigo, se da cuenta de que no hay nada que le importe más en este mundo que el amor que hay o había (dependiendo del caso), entre ellos dos.
Así, por suerte del destino y por un estúpido, irreal y sobreactuado momento, nuestros personajes vuelven a ser felices por siempre, hay entramos nosotros.
¿Cómo creen ustedes que se siente luego de esto la mujer “x”?
¿Acaso, por ser la “otra” no caerá en una depresión? ¿No sentirá lo que sintió nuestra joven mucama cuando perdió ella a su verdadero amor?
Sí, todos lloraban o se entristecían por la pobre muchacha a quien le robaron su amor, pero ¿acaso no le acaba de suceder lo mismo a esta mujer “x”?
Bueno, esto es básicamente un texto para reflexionar sobre porqué no nos sentimos mal por ella, les sugiero, que si leen esto, me dejen un comentario con su opinión sobre lo que les acabo de decir. Nos veremos luego, adiós.
Fernanda G.
Imagínense la siguiente situación, un hombre, exitoso, rico y apuesto, está enamorado de la mucama del hotel en el que se hospeda. Esta muchacha es de bajos recursos, con padres que casi nunca están en casa, acostumbrada a trabajar desde pequeña y sin esperanza alguna de un futuro brillante.
Como ya sabrán, la mayoría de la gente amará este amor, pues les parece romántico. Ese amor imposible, que en la vida real, sin duda no se daría jamás. Los lectores aman esas escenas melosas, cargadas de palabras de amor y dulces besos, escenas que con tan solo verlas, te hacen salir caries.
Todo parece ser perfecto en este mundo rosa, hasta que sucede el conflicto, aparece otra mujer, que por instinto de proteger el amor entre los personajes principales, genera un odio en los lectores. Esa odiada mujer, tiene un perfil básico, que no cambiará nunca, tiene dinero, es sensual, y manipula a nuestro joven de alguna forma, casi siempre con un “¡pero yo te amo!” o un “lo siento, pero haré lo que sea necesario por tu amor”, en conclusión, ella está muy enamorada de nuestro personaje principal.
Bueno, cuando esta mujer “x” aparece en nuestra historia, de una forma u otra, consigue una relación con el hombre de la trama. Ya sea porque lo engañó, porque lo sedujo, porque lo extorsiona o porque fuerzas externas los obligan. Por ejemplo, un matrimonio arreglado.
Al enterarse nuestra protagonista, entra en una fase de depresión, pero, luego, tras meditarlo, o bien por consejo de un amigo, se da cuenta de que no hay nada que le importe más en este mundo que el amor que hay o había (dependiendo del caso), entre ellos dos.
Así, por suerte del destino y por un estúpido, irreal y sobreactuado momento, nuestros personajes vuelven a ser felices por siempre, hay entramos nosotros.
¿Cómo creen ustedes que se siente luego de esto la mujer “x”?
¿Acaso, por ser la “otra” no caerá en una depresión? ¿No sentirá lo que sintió nuestra joven mucama cuando perdió ella a su verdadero amor?
Sí, todos lloraban o se entristecían por la pobre muchacha a quien le robaron su amor, pero ¿acaso no le acaba de suceder lo mismo a esta mujer “x”?
Bueno, esto es básicamente un texto para reflexionar sobre porqué no nos sentimos mal por ella, les sugiero, que si leen esto, me dejen un comentario con su opinión sobre lo que les acabo de decir. Nos veremos luego, adiós.
Fernanda G.
Fotografía Post Mortem
Se entiende por fotografía post mortem a toda aquella realizada después de la muerte de un individuo, como las fotografías forenses, periodísticas o registros de disecciones. Pero también fue una práctica muy extendida en el siglo XIX, que consistía en vestir a los cadáveres y componer una escena para tener un recuerdo.
Antiguamente la fotografía era algo muy poco común, y solo se fotografiaba a las personas en eventos de suma importancia, como por ejemplo la muerte.
Al principio tomaban fotos de los cadáveres en una posición recostada y con los ojos cerrados, simbolizando el descanso eterno.

Luego, cada vez con mayor profesionalismo, se pretendía retratar al individuo sin que mostrara ningún signo de fallecimiento. En algunos casos se lograba muy bien y parecían personas sanas y con muchos años por delante.

Cabe destacar que en esos tiempos las tasas de mortalidad infantil, y mortalidad en general, eran mucho más elevadas que las de ahora, por lo que de cierta forma la gente estaba un poco más acostumbrada a ver partir a un hijo o pariente cercano, llegando asi a retratarse junto a ellos.
Antiguamente la fotografía era algo muy poco común, y solo se fotografiaba a las personas en eventos de suma importancia, como por ejemplo la muerte.
Al principio tomaban fotos de los cadáveres en una posición recostada y con los ojos cerrados, simbolizando el descanso eterno.
Luego, cada vez con mayor profesionalismo, se pretendía retratar al individuo sin que mostrara ningún signo de fallecimiento. En algunos casos se lograba muy bien y parecían personas sanas y con muchos años por delante.
Algunas veces el fotógrafo llegaba algo tarde (cuando el cuerpo estaba en descomposición) o no tenía mucha experiencia y los modelos llegaban a parecer verdaderos zombies.
Cabe destacar que en esos tiempos las tasas de mortalidad infantil, y mortalidad en general, eran mucho más elevadas que las de ahora, por lo que de cierta forma la gente estaba un poco más acostumbrada a ver partir a un hijo o pariente cercano, llegando asi a retratarse junto a ellos.
Un cortometraje...
Resulta que un día cualquiera, en una conversación cotidiana una compañera me habló acerca de sus temores. Y profundizando el tema comentando anéctodas me paso el dato de este simpático cortometraje.
Me habló sobre el miedo a sentirse prisionera de un pequeñisimo espacio...
''En sus brazos'' [Parte II]
No supe nada de el durante 10 años. Estuve hundida en una lenta agonía de dolor los primeros cuatro años, luego conocí un hombre que logro hacerme sonreír otra vez. Años después nos casamos. Era un día jueves por la tarde, estábamos preparando en almuerzo cuando sonó el timbre. El salio a abrir, me llamo.
- ¡Javiera! ¡Es para ti! – Grito el Pablo, mi esposo.
- ¡Voy! – Cuando iba llegando me saco la lengua – Idiota, no mo…
Me congele por completo. De pronto mi cabeza retrocedió diez años en el tiempo e hizo que todos esos sentimientos de hace tanto que había ocultado en lo mas profundo de mi corazón para no volver a sufrir, salieran a flote repentinamente.
- Hola… - Dijo tímido – Ha pasado mucho tiempo…
- … - No era capaz de pronunciar nada.
- ¿Quieres pasar? – Dijo el Pablo – Por lo que veo, ustedes tienen mucho de que hablar.
- La verdad es que si – Dijo el Esteban – Aunque si ella no quiere, no tengo nada más que hacer aquí.
- Pasa…
El entro y los tres nos fuimos al living. El Pablo se fue a la cocina a ver la comida y fue en ese entonces cuando todo quedo claro para mí. El Esteban me quedo mirando y me dedico una gran sonrisa. Sus ojos se tornaron brillosos y húmedos.
- Hay algo importante que quería decirte. Pero antes, para salir de dudas, ¿Quién es el? – Dijo al borde del llanto, pero con una sonrisa de consideración.
- Es mi… esposo – No pude evitar bajar la mirada y sentir vergüenza. Mucha vergüenza.
- Lo supuse. Mira, yo… no vengo a decirte que yo sabia que esto seria para siempre, me refiero a nuestra separación. Tan solo quería verte una última vez…
- ¿Por qué por última vez? – Dije con temor.
- Porque… me hará daño verte con el y saber que podría ser yo pero por un error tonto te perdí.
- Esteban… lo siento.
- No tienes que pedirme perdón. Lo de nosotros se había terminado y tenias todo el derecho de conocer a otro hombre.
- ¡Esta listo el almuerzo! – Nos interrumpió el Pablo.
- ¿Te quedas a comer? – Le dije al Esteban.
- No, no puedo. Adiós y… gracias por recibirme.
- Adiós. – Dijo el Pablo.
Lo quede mirando a los ojos. Le rogué que se quedara, con la mirada claro. Al parecer el pudo entenderlo, pues me sonrió tiernamente.
- Creo que nos veremos otro día – Me dijo.
- Esta bien – Dije satisfecha.
Volvió a sonreír y se fue. De ahí en adelante no podía estar con el Pablo mucho rato. Me daba vergüenza mirarlo a los ojos, yo lo estaba engañando. Mis sentimientos le correspondían a otro hombre, y a pesar de que no había vuelto a ver al Esteban, sentía que lo engañaba.
Pasaron dos meses hasta que volví a saber del Esteban. Se estaba quedando en una casa que quedaba a veinte minutos de la mía. Un día en la noche el Pablo me preparo una cena muy especial. Yo no me sorprendí mayormente pues el solía hacer eso. Claro que aun no sabia cual era su objetivo.
- Hay algo muy, muy importante de lo que te quiero hablar. Así que lo diré rápido – Me dijo mientras nos terminábamos el postre.
- ¿Paso algo?
- Mira, tú sabes que te amo. De verdad te amo. Y estoy dispuesto a hacer lo que sea con tal de seas feliz.
- Pero si ya soy feliz.
- Si, pero no del todo. Mira, necesito que te subas al auto y vayas a la casa del Esteban a decirle lo que sientes por el.
- ¿¡Que!? – No podía creer lo que estaba escuchando. ¿El realmente se había dado cuenta de lo que sentía por el Esteban? - ¡No puedo hacer eso! Tú eres mi esposo y tengo que quedarme contigo.
- Por favor, estamos en el siglo XXI y existen los divorcios. Ahora se acepta que los sentimientos cambien. Yo te amo, y se que tu a mi. Pero ambos sabemos perfectamente que es el Esteban el hombre que te hará feliz.
- Quizás… ¿Estas seguro?
- ¡Claro! Lo he pensado mucho.
- ¿Seguro?
- ¡Si! Ahora tienes que irte.
Me pare de la mesa y me fui. No podía evitar sentirme mal por hacer esto, aunque el parecía tan seguro de lo que decía… No me demore nada en llegar a la casa del Esteban. Las luces estaban apagadas. Estuve apunto de tocar el timbre cuando me dio el ataque de pánico. ¿Qué me iba a decir? ¿Y si estaba con una mujer? ¿Y si lo interrumpía? ¡¡¿Qué hago?!!
Me subí al auto y me apoye en el manubrio. ¡Rayos! Sin querer toque la bocina. Volví a la puerta. El Esteban abrió la puerta con cara de sueño.
- ¿Qué pasa? – Dijo bostezando.
- Ho-hola… - Dije casi con un infarto.
- ¿Qué haces aquí tan tarde?
- Solo venia a verte. ¿Puedo pasar o… estas con alguien?
- No, pasa. Estoy solo.
El aire volvió a mí. Entre y puse mi bolso encima de la mesa. El me quedo mirando apoyado en la muralla.
- ¿A que viniste? – Me dijo – No creo que a tu ‘’esposo’’ le guste verte aquí con tu ex tan tarde.
- De hecho, el me dijo que viniera. – Dije sonriéndole.
- ¿Ah, si? ¿Por qué? – Dijo sorprendido.
- Solo quería que viniera.
- ¿Quieres vino?
- Está bien. – Saco dos copas y sirvió el vino. Me pasó una copa y me sonrió.
- ¿Quieres brindar por algo?
- Por el único hombre que me hará feliz de verdad.
- Si… por el Pablo.
- Me refería a ti.
- ¿Yo?
- Por nosotros.
Se notaba que el no entendía nada. Me senté y el se sentó a mi lado. Le sonreí y lo abrace. Levante mi cabeza, que en ese momento se encontraba en su cuello y lo bese tiernamente. Por primera vez en diez años mi alma estaba en completa paz y tranquilidad. Aquella persona por la que había nacido, volvía a mí. Lo amaba, lo amaba demasiado.
- Perdón… jamás debí haberte dejado. Debería haberme quedado contigo y afrontar el problema. Fui una cobarde.
- Yo no fui precisamente valiente. No me atreví a seguirte y hacer que te quedaras conmigo. Me daba miedo que te fueras de todas formas, y todos estos años viví con la duda de que hubiera pasado si te hubiese seguido…
- Pero yo hui. Fue toda mi culpa. No logre hacerte feliz.
- Puedes corregirlo ahora, hasta la muerte.
- No me equivocare otra vez, no podría perderte de nuevo y vivir para contarlo.
- Te amo.
- Te amo.
Volví a el por completo, al fin estaba entre sus brazos… en los brazos del ser mas hermoso y perfecto que he conocido. Lo amo, lo amo, lo amo. Y se que el a mi…
...
- ¡Javiera! ¡Es para ti! – Grito el Pablo, mi esposo.
- ¡Voy! – Cuando iba llegando me saco la lengua – Idiota, no mo…
Me congele por completo. De pronto mi cabeza retrocedió diez años en el tiempo e hizo que todos esos sentimientos de hace tanto que había ocultado en lo mas profundo de mi corazón para no volver a sufrir, salieran a flote repentinamente.
- Hola… - Dijo tímido – Ha pasado mucho tiempo…
- … - No era capaz de pronunciar nada.
- ¿Quieres pasar? – Dijo el Pablo – Por lo que veo, ustedes tienen mucho de que hablar.
- La verdad es que si – Dijo el Esteban – Aunque si ella no quiere, no tengo nada más que hacer aquí.
- Pasa…
El entro y los tres nos fuimos al living. El Pablo se fue a la cocina a ver la comida y fue en ese entonces cuando todo quedo claro para mí. El Esteban me quedo mirando y me dedico una gran sonrisa. Sus ojos se tornaron brillosos y húmedos.
- Hay algo importante que quería decirte. Pero antes, para salir de dudas, ¿Quién es el? – Dijo al borde del llanto, pero con una sonrisa de consideración.
- Es mi… esposo – No pude evitar bajar la mirada y sentir vergüenza. Mucha vergüenza.
- Lo supuse. Mira, yo… no vengo a decirte que yo sabia que esto seria para siempre, me refiero a nuestra separación. Tan solo quería verte una última vez…
- ¿Por qué por última vez? – Dije con temor.
- Porque… me hará daño verte con el y saber que podría ser yo pero por un error tonto te perdí.
- Esteban… lo siento.
- No tienes que pedirme perdón. Lo de nosotros se había terminado y tenias todo el derecho de conocer a otro hombre.
- ¡Esta listo el almuerzo! – Nos interrumpió el Pablo.
- ¿Te quedas a comer? – Le dije al Esteban.
- No, no puedo. Adiós y… gracias por recibirme.
- Adiós. – Dijo el Pablo.
Lo quede mirando a los ojos. Le rogué que se quedara, con la mirada claro. Al parecer el pudo entenderlo, pues me sonrió tiernamente.
- Creo que nos veremos otro día – Me dijo.
- Esta bien – Dije satisfecha.
Volvió a sonreír y se fue. De ahí en adelante no podía estar con el Pablo mucho rato. Me daba vergüenza mirarlo a los ojos, yo lo estaba engañando. Mis sentimientos le correspondían a otro hombre, y a pesar de que no había vuelto a ver al Esteban, sentía que lo engañaba.
Pasaron dos meses hasta que volví a saber del Esteban. Se estaba quedando en una casa que quedaba a veinte minutos de la mía. Un día en la noche el Pablo me preparo una cena muy especial. Yo no me sorprendí mayormente pues el solía hacer eso. Claro que aun no sabia cual era su objetivo.
- Hay algo muy, muy importante de lo que te quiero hablar. Así que lo diré rápido – Me dijo mientras nos terminábamos el postre.
- ¿Paso algo?
- Mira, tú sabes que te amo. De verdad te amo. Y estoy dispuesto a hacer lo que sea con tal de seas feliz.
- Pero si ya soy feliz.
- Si, pero no del todo. Mira, necesito que te subas al auto y vayas a la casa del Esteban a decirle lo que sientes por el.
- ¿¡Que!? – No podía creer lo que estaba escuchando. ¿El realmente se había dado cuenta de lo que sentía por el Esteban? - ¡No puedo hacer eso! Tú eres mi esposo y tengo que quedarme contigo.
- Por favor, estamos en el siglo XXI y existen los divorcios. Ahora se acepta que los sentimientos cambien. Yo te amo, y se que tu a mi. Pero ambos sabemos perfectamente que es el Esteban el hombre que te hará feliz.
- Quizás… ¿Estas seguro?
- ¡Claro! Lo he pensado mucho.
- ¿Seguro?
- ¡Si! Ahora tienes que irte.
Me pare de la mesa y me fui. No podía evitar sentirme mal por hacer esto, aunque el parecía tan seguro de lo que decía… No me demore nada en llegar a la casa del Esteban. Las luces estaban apagadas. Estuve apunto de tocar el timbre cuando me dio el ataque de pánico. ¿Qué me iba a decir? ¿Y si estaba con una mujer? ¿Y si lo interrumpía? ¡¡¿Qué hago?!!
Me subí al auto y me apoye en el manubrio. ¡Rayos! Sin querer toque la bocina. Volví a la puerta. El Esteban abrió la puerta con cara de sueño.
- ¿Qué pasa? – Dijo bostezando.
- Ho-hola… - Dije casi con un infarto.
- ¿Qué haces aquí tan tarde?
- Solo venia a verte. ¿Puedo pasar o… estas con alguien?
- No, pasa. Estoy solo.
El aire volvió a mí. Entre y puse mi bolso encima de la mesa. El me quedo mirando apoyado en la muralla.
- ¿A que viniste? – Me dijo – No creo que a tu ‘’esposo’’ le guste verte aquí con tu ex tan tarde.
- De hecho, el me dijo que viniera. – Dije sonriéndole.
- ¿Ah, si? ¿Por qué? – Dijo sorprendido.
- Solo quería que viniera.
- ¿Quieres vino?
- Está bien. – Saco dos copas y sirvió el vino. Me pasó una copa y me sonrió.
- ¿Quieres brindar por algo?
- Por el único hombre que me hará feliz de verdad.
- Si… por el Pablo.
- Me refería a ti.
- ¿Yo?
- Por nosotros.
Se notaba que el no entendía nada. Me senté y el se sentó a mi lado. Le sonreí y lo abrace. Levante mi cabeza, que en ese momento se encontraba en su cuello y lo bese tiernamente. Por primera vez en diez años mi alma estaba en completa paz y tranquilidad. Aquella persona por la que había nacido, volvía a mí. Lo amaba, lo amaba demasiado.
- Perdón… jamás debí haberte dejado. Debería haberme quedado contigo y afrontar el problema. Fui una cobarde.
- Yo no fui precisamente valiente. No me atreví a seguirte y hacer que te quedaras conmigo. Me daba miedo que te fueras de todas formas, y todos estos años viví con la duda de que hubiera pasado si te hubiese seguido…
- Pero yo hui. Fue toda mi culpa. No logre hacerte feliz.
- Puedes corregirlo ahora, hasta la muerte.
- No me equivocare otra vez, no podría perderte de nuevo y vivir para contarlo.
- Te amo.
- Te amo.
Volví a el por completo, al fin estaba entre sus brazos… en los brazos del ser mas hermoso y perfecto que he conocido. Lo amo, lo amo, lo amo. Y se que el a mi…
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miércoles, 21 de julio de 2010
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